11/01/2021

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Hola pequeñx lector/a!

Para hoy tengo una reflexión…

Con el tiempo he aprendido que de cada situación que me ponga la vida he de quitar un aprendizaje.

La mayor parte de ella me la he pasado organizando y planificando mi futuro. Cuando algo se me torcía y me cambiaba los planes, mi cuerpo y mi mente sufrían un choque enorme que me hacían estar mal conmigo misma, cuestionarme las cosas, estar triste, no saber hacia dónde tirar…

En esos momentos veía las cosas super negras, sentía que mi mente me la había estado jugando creando un futuro y unos planes que ya no iba a poder hacer. Al menos en el tiempo que yo tenía pensado.

Ahora, intento vivir día a día, disfrutando de las pequeñas cosas, los pequeños gestos.

Es cierto que desde que estoy con Pablo vuelvo a hacer planes de cara a un futuro, pero no me olvido de disfrutar de cada día.

Al final la felicidad son momentos y quiero exprimirlos al máximo y disfrutarlos todos, en lugar de estar pensando en un futuro incierto que no me deja ver lo realmente importante.

Hoy he aprendido que debo aplicar otra regla de oro a mi vida y es que de lo que escuche no me crea nada y de lo que vea me crea la mitad.

Supongo que te estarás preguntando porqué digo esto y por eso te voy a contar la experiencia que hemos vivido hoy Pablo y yo.

Hace un tiempo vimos unas fotos de un piso que nos enamoró y juntos pensamos que podría ser un bonito sitio para crear nuestro hogar. Estuvimos pensando cómo decorar la habitación, que sofá escoger, de cuántas plazas, cómo ambientar nuestras oficinas… En fin, como hacer de un piso un hogar. Nuestro hogar.

Una de las cosas que nos gustó había sido lo grande que se veía el salón.

Hoy, hemos ido a verlo en persona y nos hemos llevado una buena lección y es que lo que creíamos que era un salón amplio donde podríamos poner un sofá enorme, en realidad era un salón mediano, tirando a pequeño…

Los dos hemos salido pensando “Caramba, pensaba que el salón era más grande”, “en las fotos se veía una habitación enorme para poder poner un sofá grande con una mesa de centro”…

De vuelta a casa estaba pensando y he llegado a la conclusión de que nada es lo que parece y todo depende de la percepción de cómo miremos las cosas.

Por eso te digo, pequeño lector, que solo te fíes de lo que realmente veas y que disfrutes de cada cosa que hagas. ¿Recuerdas cómo disfrutabas de pequeño con cada piruleta? ¿Con cada paseo o pelea de cosquillas?

Párate un segundo, visualiza ese momento y vuelve a vivirlo cada día que puedas.

Te prometo que así la vida es más bonita y tú serás más feliz.

Por cierto, si te preguntas el porqué de la anécdota del salón y de estar viendo pisos ve a mi anterior post y sabrás la respuesta.

Nos leemos pronto.

Ángela.

Reflexiones
admin

11/01/2021

Hola pequeñx lector/a! Para hoy tengo una reflexión… Con el tiempo he aprendido que de cada situación que me ponga la vida he de quitar

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Esta entrada tiene 2 comentarios

    1. Tú haces que saque mi lado cariñoso.
      Te quiero

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